
Un 8 de marzo de 1857, en Nueva York, decenas de trabajadoras de una fábrica de textiles realizaron una gran manifestación para exigir la reducción de la jornada laboral y mejores condiciones de trabajo. Más de cien mujeres murieron, por la represión violenta a esta manifestación. La sociedad reaccionó y más de cien mil personas acudieron al sepelio, formando una marcha silenciosa que, por su magnitud, es una de las más recordadas aún en Nueva York y que se volvió, después, símbolo del movimiento obrero mundial.
En el marco de la Segunda Reunión Mundial de Mujeres Socialistas, llevada a cabo en 1910 en Copenhague, Dinamarca, Clara Zetkin propuso que esa fecha se estableciera como el Día Internacional de la Mujer, en honor de aquellas mujeres luchadoras. Pero hasta 1975 la ONU lo oficializó, en la Primera Conferencia Mundial de la Mujer, realizada en la ciudad de México. El primer lema fue: "LA M U J E R es un MIEMBRO ACTIVO Y CON PLENOS DERECHOS".
La importancia del 8 de Marzo ha cobrado cada vez más relevancia y tiene un carácter verdaderamente mundial. Se ha convertido en una ocasión, explica Lucero Saldaña en su libro La espiral de Eva. Las mujeres y la política de equidad de género, para evaluar las acciones emprendidas en beneficio de las mujeres, teniendo como eje central la igualdad de derechos frente al varón, la atención de la salud, la educación y el empleo, para su integración al desarrollo.
P r e g u n t o: ¿Tienes hoy la libertad de elegir? ¿Puedes decidir por ti misma? ¿Tienes derecho a la educación? ¿Eres profesionista? ¿Puedes escoger la profesión que gustes? ¿Tienes servicio médico? ¿Te has auxiliado de una guardería? ¿Puedes recurrir al divorcio ante una situación de violencia intrafamiliar o por simple incompatibilidad? ¿Puedes decidir cuántos hijos tener y cuándo tenerlos o, incluso, decidir no tener hijos? ¿Tienes derecho a votar? ¿Tienes derecho a trabajar y percibir un salario? ¿Tienes derecho a formar una familia, sin la obligación de contraer matrimonio? ¿Dices lo que piensas o crees? ¿Puedes decidir a quién quieres como tu pareja sentimental? ¿Sabes que nada de esto era posible antes? ¿Sabes que tener todos estos derechos se fue consiguiendo poco a poco y desde hace siglos?
Si respondiste que sí a una o más de estas preguntas, ¡felicidades!, eres heredera de las luchas que otras mujeres sostuvieron para que vivieras en una sociedad más equitativa. ERES HEREDERA DE LOS ESFUERZOS DE OTRAS M U J E R E S que, incluso, dieron la vida para que sus hijas o las hijas de sus hijas no sufrieran la indiferencia de la sociedad que ellas vivieron.
Creer que la situación actual de las mujeres ha sido siempre así, es un error. Era, sin duda, peor. ¿Qué estás haciendo tú ahora, para que tus hijas, hermanas, nietas, alumnas, y demás mujeres que te rodean, puedan vivir en una sociedad mejor que la actual? ¿Qué estás aportando para que hombres y mujeres por igual consoliden una nueva sociedad?